
Mi primera aproximación al arte fue de manera inconsciente por medio del juego. Desde la edad de seis años los legos eran el pasatiempo favorito del día a día; luego descubrí la plastilina e hice una mezcla entre ambos ( legos-plastilina ). Después de unos años el modelado en plastilina ocupaba gran parte de mi tiempo de recreación. Esta actividad, la cual realizaba diariamente, permitía liberarme de tensiones.
A los trece años, con una visión del mundo difusa, experimente con la pintura, realizando trabajos en pequeño formato con óleo, obteniendo resultados efectivos en el campo emocional, permitiendo un mejor enfoque al realizar cualquier desempeño.
En ésta época surgieron intereses en materia de diseño gráfico, diseño de modas, arquitectura y publicidad.
Al ingresar a la escuela de artes, modifiqué mi forma de ver el arte, logrando incorporar en mi trabajo diseño y publicidad sin dejar de lado los conceptos plásticos.